Carnaval de Barranquilla, origen


El Carnaval de Barranquilla tiene su origen remoto en el Carnaval que vino a América desde España. De ahí viene su espíritu de renovación y cambio parecido al que animó estas fiestas en Europa. 
 
El primer Carnaval celebrado en la ciudad se pierde en la historia hace más de un siglo, cuando Barranquilla era una pequeña población. Sin embargo, han circulado diversas historias referentes a la manera como el pueblo barranquillero festejaba el Carnaval; su forma siempre ingenua, graciosa, festiva y ante todo sana, han permitido que se conserve una tradición que se remonta a hace tres siglos.  
 
Las fiestas de Carnaval, de origen europeo, fueron introducidas a América por los españoles y portugueses. Las de Barranquilla tienen antecedentes próximos en la celebración que se efectuaba en Cartagena de Indias, en época de la Colonia, como fiesta de esclavos; por esas fechas aparecían por las calles los negros con instrumentos típicos y atuendos especiales, danzando y cantando. 
 
La tradicional novena de La Candelaria, en Cartagena de Indias, sirvió de marco a suntuosos bailes que en el Siglo XVIII concedían un día de fiesta a los negros bozales traídos de África. Esas fiestas constituyen fuente de las principales danzas del Carnaval de Barranquilla.


Origen primitivo del Carnaval 
 
No es fácil precisar con certeza la etimología de la palabra Carnaval. Sin embargo, se cree que procede de "Carrus Navalis", una fiesta popular derivada de las Saturnales Romanas. 
 
Si bien hay vestigios de esa celebración en todos los pueblos antiguos, se dice que la diversión del Carnaval tuvo un carácter religioso en sus remotos orígenes, cuando se celebraba el año nuevo -entrada de la primavera-, como símbolo del renacer de la naturaleza.
 
En Grecia y Roma incluían actos procesionales. 
En tales espectáculos comunes así mismos entre teutones y celtas, se paseaba aparatosamente un barco con ruedas dentro del cual, grupos enmascarados ejecutaban ciertas danzas y entonaban canciones satíricas en medio de jubiloso desorden. 
 
La costumbre de este "carro naval" subsiste aún en Reus, (España) donde por épocas 
carnestolendas, colocan sobre un carromato una embarcación de 70 toneladas y la hacen arrastrar por diez caballos, desde la nave arrojan flores y caramelos.
 
El día clásico del carnaval es el Domingo de Quincuagésima, pero van agregados a él el lunes y el martes siguientes. En muchos lugares el carnaval se inicia el 6 de enero. Siglos atrás, el carnaval de Venecia comenzaba el 26 de diciembre. 
 
El Rey Momo, hijo del sueño y de la noche, presidía las fiestas de los locos, que se celebran en pueblos, aldeas y ciudades.
Divinidad de la burla, amo de la sátira hiriente y del sarcasmo cruel y de la más despiadada ironía, Momo se convirtió en el "protector" de todos aquellos que se entregaban al jolgorio, al escándalo del vicio y a los excesos. 
 
Esta deidad -que se burlaba de las divinidades- fue el predilecto de las pequeñas cortes feudales.